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Cerebelo. HE (1). 2x. Corte sagital de un cerebelo de rata. Se observan numerosas laminillas cerebelosas (L), muy próximas unas a otras, separadas por unos estrechos y profundos surcos (flechas) ocupados por meninges. En cada laminilla la corteza cerebelosa (C) se sitúa en la zona superficial, continuándose la de una laminilla con la de la contigua. La sustancia blanca (B) recorre el centro de cada laminilla, y acaba por confluir en una zona central (asterico).
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Cerebelo. HE (2). 4x. Las laminillas cerebelosas están delimitadas por profundos surcos (flechas) que parten de la superficie del cerebelo. En cada laminilla la corteza (flecha de doble punta) se sitúa en la parte periférica y el eje central está ocupado por sustancia blanca (B). En la corteza se distinguen tres capas bien definidas que, desde la superficie a la profundidad, son: capa molecular (M), hilera de somas de neuronas de Purkinje (P), y capa granular (G). (Me: meninge. V: Vasos sanguíneos).
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Cerebelo. HE (3). 10x. En la corteza cerebelosa, situada en la parte más superficial de la laminilla, se distinguen tres capas que, desde la superficie a la profundidad, corresponden a: capa molecular o plexiforme (M), hilera de los somas de neuronas de Purkinje (P) o capa ganglionar, y capa granular (G) o de los granos del cerebelo. Más profundamente se sitúa la sustancia blanca (B). (Me: meninge).
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Cerebelo. HE (4). 20x. En la corteza cerebelosa la capa molecular o plexiforme (M) se caracteriza por presentar escasa densidad de núcleos, los cuales están separados por unos amplios espacios ocupados por prolongaciones celulares, de ahí la denominación de plexiforme. Más profundamente se sitúan los grandes somas de las neuronas de Purkinje (P) organizados en una sola hilera. Por debajo de los somas de Purkinje, se observa la capa de los granos (G), que se caracteriza por presentar una gran cantidad de pequeños núcleos de cromatina densa. Esta capa se relaciona directamente con la sustancia blanca (B).
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Cerebelo. HE (5). 40x. La capa molecular (M) se caracteriza por presentar escasa densidad de núcleos, los cuales pertenecen en su mayoría a neuronas estrelladas. Los más próximos a la superficie son de neuronas estrelladas superficiales (E), mientras que los más profundos son de neuronas de axón en cesta (C) (o estrelladas profundas). En los espacios que hay entre los somas neuronales de la capa molecular, se llegan a observar unas estrechas bandas claras (puntas de flecha), de trayecto sinuoso, que muy posiblemente correspondan a dendritas de neuronas de Purkinje. Las neuronas de Purkinje (P) tienen un soma piriforme, donde se aloja un núcleo grande, redondeado, de cromatina laxa y nucleolo llamativo (flechas). Estas neuronas se disponen formando una sola hilera entre la capa molecular y la capa de los granos (G).
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Cerebelo. HE (6). 100x. Neurona de Purkinje vista a gran aumento. Tiene un soma muy grande, piriforme, donde se sitúa un núcleo voluminoso, redondeado, de cromatina laxa, y con un nucleolo (flecha roja) muy desarrollado. En el citoplasma se llegan a identificar unas pequeñas granulaciones basófilas que corresponden a grumos de Nissl (punta de flecha). Aunque no es muy frecuente observarlo con las técnicas de rutina, se aprecia cómo de la porción superior del soma surge una dendrita gruesa (flechas azules), que asciende y se ramifica en el espesor de la capa molecular (M). (G: capa de los granos).
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Cerebelo. HE (7). 40x. La capa de los granos (G), situada inmediatamente por debajo de los somas de Purkinje (P), se caracteriza por presentar una gran cantidad de pequeños núcleos de cromatina densa. Corresponden a los núcleos de los granos, que son pequeñas neuronas, muy abundantes en la corteza cerebelosa. Entre los núcleos de los granos se observan unos pequeños espacios eosinófilos (asteriscos) que son lugares donde se sitúan los glomérulos cerebelosos (espacios donde se concentran gran cantidad de contactos sinápticos). Ocasionalmente se encuentran neuronas de gran tamaño, semejantes a las neuronas de Purkinje, que corresponden a neuronas de Golgi (flecha). Más profundamente se sitúa la sustancia blanca (B).
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Cerebelo. HE (8). 100x. Neurona de Golgi (flecha) situada en el espesor de la capa de los granos, en una posición superficial, cerca de los somas de Purkinje (P). Son neuronas grandes, de núcleo redondeado con alguna escotadura (punta de flecha roja), cromatina laxa y nucleolo (punta de flecha azul) muy evidente. Los espacios (asteriscos) un poco más amplios que hay entre los núcleos de los granos, es donde se sitúan los glomérulos cerebelosos. (C: capilar seccionado longitudinalmente donde se evidencia un núcleo de célula endotelial (e). P: neurona de Purkinje).
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Cerebelo. Violeta de cresilo (1). 4x. El violeta de cresilo es un colorante básico que tiñe los grumos de Nissl y los núcleos celulares. En esta sección sagital del cerebelo, destaca en la corteza la escasa coloración de la capa molecular o plexiforme (M), que contrasta con la intensa tinción de la capa de los granos (G). La sustancia blanca (B) se tiñe poco y, en ella, se puede observar un conjunto de neuronas (flecha) que corresponden a los núcleos cerebelosos profundos. (IV: cuarto ventrículo. P: plexos coroideos).
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Cerebelo. Violeta de cresilo (2). 10x. Laminilla cerebelosa seccionada transversalmente. En la capa molecular (M) hay un escaso número de núcleos, se identifica la hilera de los somas de Purkinje (flecha), y destaca la intensa tinción de la capa de los granos (G). En el centro de la laminilla se encuentra la sustancia blanca (B), donde se tiñen escasos núcleos correspondientes a células de glía.
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Cerebelo. Violeta de cresilo (3). 20x. En la corteza cerebelosa, con el violeta de cresilo, destaca la gran densidad de pequeños núcleos muy teñidos en la capa de los granos (G), observándose entre ellos algún soma de neuronas de Golgi (punta de flecha). Por encima de los granos se identifica la hilera de los somas de las neuronas de Purkinje (P), que contienen grumos de Nissl finos y gruesos. En la capa molecular (M) hay escasez de núcleos, que corresponden fundamentalmente a las neuronas estrelladas, tanto superficiales como profundas o de axón en cesta. (B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Violeta de cresilo (4). 40x. Con el violeta de cresilo se pone de manifiesto la presencia de grumos de Nissl gruesos y finos en las neuronas de Purkinje (P). Es frecuente encontrar un grumo de Nissl grueso por encima del núcleo, formando un pequeño casquete (puntas de flecha). También destaca el gran nucleolo (flecha) que contiene el núcleo de las neuronas de Purkinje. Los espacios claros (asterisco) que hay entre los granos, es donde se sitúan los glomérulos cerebelosos. (C: capilar. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Violeta de cresilo (5). 100x. Detalle a gran aumento de dos neuronas de Purkinje (P). Con esta técnica destaca la presencia en el soma de grumos de Nissl finos y gruesos a la vez en la misma neurona. A este aumento se llegan a identificar algunas pequeñas invaginaciones (puntas de flecha) de la envoltura nuclear, ocupadas por parte del grumo de Nissl grueso situado por encima del núcleo. También destaca el gran nucleolo (flecha) presente en un núcleo (N) grande de cromatina laxa. (M: capa molecular. G: capa de los granos. C: capilar sanguíneo).
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Cerebelo. Violeta de cresilo (6). 100x. Capa de los granos vista a gran aumento. Entre los abundantes granos (g) con un pequeño núcleo de cromatina densa, se encuentra una neurona de Golgi (flecha). Es una neurona de gran tamaño, semejante a una neurona de Purkinje, con un núcleo grande de cromatina laxa y un nucleolo muy desarrollado (punta de flecha). El violeta de cresilo pone de manifiesto la presencia de grumos de Nissl de distinto tamaño en su citoplasma. (C: capilar sanguíneo).
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Cerebelo. Klüver-Barrera (1). 2x. Esta técnica emplea dos colorantes: el azul luxol que tiñe la mielina de color azul, y el violeta de cresilo que tiñe los núcleos y los grumos de Nissl. En esta panorámica destaca la tinción azul brillante de la sustancia blanca (B), debido a su alto contenido en fibras mielínicas, la cual se extiende y forma el eje central (asterisco) en cada laminilla cerebelosa (flecha de doble punta). En la corteza destaca la gran concentración de pequeños núcleos de cromatina densa en la capa de los granos (G).
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Cerebelo. Klüver-Barrera (2). 4x. Unión de dos laminillas cerebelosas, donde llama la atención en el eje de cada una de ellas la tinción azul brillante de las fibras mielínicas que forman la sustancia blanca (B). Estas fibras mielínicas confluyen en una región de abundante sustancia blanca (asterisco). La corteza se sitúa en la periferia y, con esta técnica, destaca la tinción de la capa de los granos (G) con el violeta de cresilo, por la gran concentración de núcleos, que contrasta con la escasa tinción de la capa molecular (M).
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Cerebelo. Klüver-Barrera (3). 10x. Cuando se observa con detalle el límite entre la sustancia blanca y la sustancia gris en la laminilla cerebelosa, se aprecia cómo hay fibras mielinicas (flechas) teñidas de color azul con el azul luxol, que penetran en la corteza, situándose siempre en el espesor de la capa de los granos (G), no sobrepasando la hilera de somas de las neuronas de Purkinje (P). Las líneas que se tiñen de color azul celeste (puntas de flecha) en el espesor de la capa molecular, corresponden a capilares sanguíneos con hematíes en su interior.
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Cerebelo. Klüver-Barrera (4). 20x. Con la técnica de Klüver-Barrera se identifican fibras mielínicas (flechas) en la corteza cerebelosa, situadas en el espesor de la capa de los granos. Estas fibras corresponden, bien a axones de neuronas de Purkinje que abandonan la corteza para penetrar en la sustancia blanca, bien a fibras trepadoras y fibras musgosas que alcanzan la corteza desde la sustancia blanca. (P: somas de neuronas de Purkinje. G: somas de neuronas de Golgi ).
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Cerebelo. Klüver-Barrera (5). 40x. Capa de los granos vista a gran aumento, donde se identifican fibras mielinicas (flechas) teñidas de color azul (por el azul luxol), situadas entre los granos del cerebelo, sin llegar a sobrepasar la hilera de los somas de Purkinje (P). Estas fibras corresponden, bien a axones de neuronas de Purkinje, bien a fibras trepadoras o fibras musgosas. En las neuronas de Purkinje se aprecia la tinción de los grumos de Nissl (punta de flecha) con el violeta de cresilo, colorante que también se emplea en esta técnica. (G: neurona de Golgi ).
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Cerebelo. Plata (1). 4x. La técnica del nitrato de plata impregna fundamentalmente las neurofibrillas. En el cerebelo pone de manifiesto los somas de las neuronas de Purkinje y tiñe débilmente sus dendritas. Sin embargo, se van a teñir intensamente los axones de las neuronas que forman las cestas alrededor de los somas de Purkinje, así como las fibras trepadoras. En la imagen destaca la hilera de los somas de las neuronas de Purkinje (P) y la abundancia de axones en el espesor de la capa de los granos (G), así como en la sustancia blanca (B).
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Cerebelo. Plata (2). 10x. Detalle de una laminilla cerebelosa seccionada transversalmente. Con la técnica del nitrato de plata se aprecia una gran concentración de axones relacionados con las neuronas de Purkinje (P), correspondientes a las cestas. Asimismo, se observan numerosos axones (flechas) en la capa de los granos (G) y en la sustancia blanca (B). Las gruesas líneas marrones que aparecen en la capa molecular son las ramificaciones dendríticas de las neuronas de Purkinje.
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Cerebelo. Plata (3). 20x. Los axones (flechas rojas) de las neuronas de axón en cesta se concentran en la mitad más profunda de la capa molecular (M), y aparecen como estructuras fibrilares que se disponen en paralelo y por encima de los somas de las neuronas de Purkinje (P). Las cestas (puntas de flecha) corresponden al conjunto de fibras que engloban y rodean a a cada soma de Purkinje, para concentrarse en la zona de origen del axón y formar el pincel (flechas azules). (G: capa de los granos. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Plata (4). 40x. Las cestas en la corteza cerebelosa corresponden a un conjunto de colaterales axónicas de las neuronas de axón en cesta. Estas colaterales engloban a los somas de las neuronas de Purkinje, y se ven con más facilidad cuando el corte afecta tangencialmente (flechas) a estos somas. Los axones que conforman las cestas acaban por concentrarse en el cono de arranque (puntas de flecha) del axón de las neuronas de Purkinje, donde sinaptan ejerciendo una acción inhibidora. Los axones de las neuronas de axón en cesta se organizan en paralelo (asteriscos), por encima de los somas de Purkinje, en la mitad más profunda de la capa molecular (M). Esta disposición únicamente puede observarse cuando la laminilla está seccionada transversalmente. Con frecuencia se confunde a los axones de las neuronas de axón en cesta con las fibras paralelas (axones de granos), pero hay que tener en cuenta que las fibras paralelas se disponen perpendiculares a los axones de las cestas, y en el plano de corte de la imagen estarían cortadas transversalmente y se observarían como puntos. (G: capa de los granos).
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Cerebelo. Plata (5). 100x. Con la técnica del nitrato de plata también se observan las fibras trepadoras. Se identifican como finas fibras oscuras (flechas) que acompañan a las dendritas de las neuronas de Purkinje, las cuales se ramifican en la capa molecular (M) y aparecen como trazos gruesos de color anaranjado (puntas de flecha rojas). También se ven axones (C) de neuronas de axón en cesta, incluso el punto de ramificación (puntas de flecha azules) de las colaterales axónicas. (G: capa de los granos).
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Cerebelo. Cromato de plata (1). 2x. La técnica de Golgi del cromato de plata es una técnica muy caprichosa, de tal manera que aparecen zonas del corte con muchas células impregnadas (flecha) frente a otras donde apenas se impregnan (asterisco). Este modo de comportarse supone que se pueden encontrar células impregnadas aisladas sobre un fondo pálido. La ventaja de esta técnica es que la célula que se impregna lo hace en su totalidad, hasta las ramificaciones más finas. Las imágenes que a continuación se van a describir proceden de diferentes cortes.
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Cerebelo. Cromato de plata (2). 10x. Neurona de Purkinje donde se aprecia cómo del soma surge un grueso tronco dendrítico (flecha) que se ramifica profusamente en el espesor de la capa molecular (M). Del extremo opuesto del soma se origina el axón (punta de flecha), observándose parte de su recorrido en la capa de los granos (g), para dirigirse finalmente a la sustancia blanca (con esta técnica ya no se impregna el axón cuando se mieliniza). (Asteriscos: somas de Purkinje no impregnados con la plata). (Ha sido necesario fusionar tres imágenes individuales para lograr que dendritas y axón puedan mostrarse en el mismo plano de enfoque).
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Cerebelo. Cromato de plata (3). 100x. Detalle del soma (S) y dendritas de una neurona de Purkinje. Del extremo superior del soma surge un grueso tronco dendrítico (asterisco) que se divide en numerosas ramas que progresivamente van disminuyendo de calibre. El tronco dendrítico primario carece de espinas, los troncos más gruesos tienen espinas cortas (flechas) que pasan desapercibidas, mientras que las ramas más finas contienen numerosas espinas (puntas de flecha) muy próximas unas a otras. (Las células de Purkinje son una de las neuronas con mayor cantidad de espinas en el SNC, pueden tener entre 100.000 y 250.000 por neurona).
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Cerebelo. Cromato de plata (4). 10x. Región de la corteza cerebelosa donde se han impregnado varias neuronas de Purkinje (P). Los extensos árboles dendríticos (flechas) de las diferentes neuronas se solapan unos con otros. Los árboles dendríticos de las neuronas de Purkinje se disponen en un solo plano, en el plano transversal de la laminilla cerebelosa. En una de las neuronas se observa el origen del axón (punta de flecha), que se dirige hacia la capa de los granos (g). (B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (5). 20x. Neuronas estrelladas superficiales (Es) y profundas (Ep) situadas en la capa molecular de la corteza cerebelosa. Las neuronas estrelladas superficiales se localizan en la mitad más superficial de la corteza. Tienen un pequeño soma del cual surgen dendritas (flecha roja) largas y poco ramificadas, siempre situadas en el espesor de la capa molecular. En la imagen aparece un pequeño trayecto del axón (punta de flecha roja). Las neuronas estrelladas profundas o de axón en cesta poseen un soma algo más grande, con dendritas (flechas azules) también largas, que recorren la capa molecular en el plano transversal de la laminilla (en paralelo al árbol dendrítico de las neuronas de Purkinje), sin sobrepasar la hilera de los somas de Purkinje. En la imagen no se aprecia el axón de estas neuronas (ver siguientes imágenes).
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Cerebelo. Cromato de plata (6). 20x. Axones de las neuronas de axón en cesta. Son axones largos situados en la porción más profunda de la capa molecular (M). Se localizan por encima y en paralelo a los somas de Purkinje, abarcando un largo recorrido (unos 10 somas de neuronas de Purkinje). En su trayecto emiten colaterales (flechas) hacia los somas de las neuronas de Purkinje, englobándolas para formar las cestas (C) y concentrándose en el origen del axón en el llamado pincel (punta de flecha). Las dendritas de las neuronas de axón en cesta se sitúan en el plano transversal de la laminilla, igual que el árbol dendrítico de las neuronas de Purkinje, ejerciendo una potente inhibición sobre estas neuronas. (g: capa de los granos. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (7). 40x. Detalle de las cestas que engloban al soma de las neuronas de Purkinje (P). Se distingue con claridad el pincel (asterisco), lugar donde se concentran las colaterales axónicas de las neuronas de axón en cesta que confluyen en el cono de arranque del axón de las neuronas de Purkinje, donde ejercen una potente acción inhibidora. Se identifica también el trayecto del axón (puntas de flecha) de las neuronas de axón en cesta, por encima de las neuronas de Purkinje, observándose el punto de origen de las colaterales axónicas (flecha). La disposición en paralelo de estos axones no debe confundirse con las fibras paralelas (axones de granos), las cuales, al disponerse perpendicularmente con respecto a los axones de las neuronas de axón en cesta, se verían en este plano de corte como puntos y no como líneas. (g: capa de los granos. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (8). 20x. Neurona en candelabro (C). Su soma se sitúa inmediatamente por encima de los somas de las neuronas de Purkinje (P). Del soma parten dendritas (flecha), la mayoría de las cuales se dirigen hacia la capa molecular (M), siguiendo por lo general un trayecto ascendente y relativamente rectilíneo. En el espesor de la capa molecular se identifican algunas fibras paralelas (puntas de flecha), lo cual indica que la laminilla está seccionada longitudinalmente. (g: capa de los granos).
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Cerebelo. Cromato de plata (9). 40x. Región de la capa de los granos (G) donde se han impregnado unos pocos granos. Son pequeñas neuronas, con soma redondeado, del que parten entre cuatro y cinco dendritas cortas que se ramifican únicamente en su extremo, formando una estructura que recuerda a una garra (flechas). Es únicamente en este extremo donde los granos reciben contactos sinápticos en el glomérulo cerebeloso. En un grano se llega a ver el origen del axón (punta de flecha roja) partiendo del soma, mientras que en otro (punta de flecha azul) surge de una dendrita.
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Cerebelo. Cromato de plata (10). 40x. Conjunto de granos que se han impregnado en el espesor de la capa de los granos (g). En algunas regiones (flecha) se ve cómo los extremos en forma de garra de las dendritas de los granos confluyen en unas zonas correspondientes a los glomérulos cerebelosos. Son lugares donde se concentran numerosos contactos sinápticos. Concretamente, los granos reciben estímulos procedentes tanto de las rosáceas de las fibras musgosas como de los axones de las neuronas de Golgi (ninguno se ve en la imagen). La neurona grande (C) impregnada situada entre somas de Purkinje (P) no impregnados, es una neurona en candelabro, que emite una dendrita (punta de flecha) que se adentra en el territorio de la capa de los granos.
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Cerebelo. Cromato de plata (11). 40x. El axón (flechas) de los granos se dirige sistemáticamente hacia la capa molecular, donde se divide en “T” (punta de flecha) para dar lugar a las fibras paralelas (asteriscos). Estas fibras se disponen en el plano longitudinal de la laminilla cerebelosa, perpendiculares a los árboles dendríticos de las neuronas de Purkinje y de las neuronas estrelladas superficiales y profundas, con los cuales sinapta. (B: prolongación de una célula de Bergmann).
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Cerebelo. Cromato de plata (12). 40x. Detalle de una ramificación en “T” (asterisco) del axón de un grano en el espesor de la capa molecular (M), para formar las fibras paralelas (flechas). En el trayecto de estas fibras, se observan unos pequeños engrosamientos (puntas de flecha) que corresponden, cada uno de ellos, a un contacto sináptico. (P: hilera de somas de neuronas de Purkinje. g: capa de los granos).
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Cerebelo. Cromato de plata (13). 20x. Laminilla cerebelosa seccionada longitudinalmente, donde se han impregnado numerosas fibras paralelas (flechas), que recorren la capa molecular (M). En algunos puntos (punta de flecha) se ve la ramificación en “T” del axón de los granos. Estas fibras atraviesan un árbol dendrítico (D) de una sola neurona de Purkinje impregnada, el cual se observa en la imagen lateralmente. En la capa granular (g) hay muchos granos impregnados. (a: axón de una neurona de Purkinje partiendo del soma).
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Cerebelo. Cromato de plata (14). 20x. Neuronas de Golgi (G). Son neuronas situadas en la capa de los granos (g), con un soma grande, del que parten dendritas (flechas) largas y poco ramificadas. Unas se disponen en la propia capa de los granos y otras ascienden a la capa molecular (M). El axón (punta de flecha) es una prolongación más fina, que se ramifica de forma muy extensa en el territorio de la capa granular (ver siguiente imagen). (B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (15). 40x. Territorio de la capa de los granos (g) donde se ha impregnado el axón de una neurona de Golgi . Es un axón fino (flecha), que se ramifica profusamente, abarcando un amplio territorio, sin salir de la capa de los granos. En su recorrido presenta pequeños engrosamientos (puntas de flecha), correspondiendo cada uno de ellos a un contacto sináptico, que se establece con las dendritas de los granos en el glomérulo cerebeloso. (P: somas de neuronas de Purkinje no impregnados. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (16). 20x. Las neuronas de Lugaro se sitúan generalmente en la parte más superficial de la capa de los granos (g). Tienen un soma (flecha) ovoideo o fusiforme, de cuyos extremos surgen largas dendritas (puntas de flecha) que siguen un trayecto paralelo a los somas de las neuronas de Purkinje (P). (M: capa molecular. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (17). 40x. Neurona en cepillo unipolar, aislada, situada en el espesor de la capa de los granos. Son neuronas con un pequeño soma piriforme (s), de donde parte una única y gruesa prolongación dendrítica (flecha), que termina ensanchándose y emitiendo múltiples y cortas prolongaciones, llamadas dendriolas (puntas de flecha), las cuales son responsables de que adquiera el aspecto en “cepillo”. (M: capa molecular. P: somas de neuronas de Purkinje no impregnadas).
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Cerebelo. Cromato de plata (18). 20x. Fibras musgosas (m) situadas en la capa de los granos (g). Estas fibras nunca ascienden a la capa molecular. Las fibras musgosas se caracterizan por presentar en su trayecto unos engrosamientos de contorno irregular, que corresponden a las llamadas rosáceas (flechas). Estas rosáceas establecen sinapsis principalmente con las dendritas de los granos, constituyendo el centro de los glomérulos cerebelosos. En la capa de los granos se han impregnado grupos de células, difíciles de distinguir, que aparecen como manchas negras irregulares. (M: capa molecular. P: somas de neuronas de Purkinje sin impregnar. B: sustancia blanca).
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Cerebelo. Cromato de plata (19). 40x. Las células de Bergmann son astrocitos mixtos, propios de la corteza cerebelosa. Tienen un pequeño soma (flecha), situado entre los somas de las neuronas de Purkinje, del que parten entre seis y ocho prolongaciones que se dirigen siempre hacia la superficie de la corteza cerebelosa, terminando en un pequeño ensanchamiento que forma parte de la glía limitante (asterico). La superficie de las prolongaciones de la glía de Bergmann, presenta engrosamientos irregulares (puntas de flecha), debido a que aíslan la multitud de sinapsis que se encuentran en la capa molecular (M). (g: granos. P: pericito abrazando e integrado en la pared de un capilar sanguíneo).
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Cerebelo inmaduro. HE (1). 2x. Cerebelo inmaduro en el periodo postnatal. Las laminillas cerebelosas están bien definidas y desarrolladas. Lo que permite saber que es inmaduro, es la presencia de una capa granular externa (flechas) situada en la superficie de la corteza cerebelosa.
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Cerebelo inmaduro. HE (2). 4x. Laminillas cerebelosas ramificadas en un cerebelo inmaduro. Llama la atención la existencia de una acumulación de pequeños núcleos situados en la superficie de la corteza, que corresponde a la capa granular externa (asterisco). Inmediatamente por debajo se encuentra la capa molecular (M) y más profundamente, en relación con la sustancia blanca (B), la capa granular interna (Gi).
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Cerebelo inmaduro. HE (3). 10x. Laminilla cerebelosa en un cerebelo inmaduro. Como ocurre en el cerebelo adulto, la corteza se sitúa en la periferia; sin embargo, cuando el cerebelo no está plenamente desarrollado, se encuentra una capa granular externa (asterisco) por encima de la capa molecular (M). La hilera de los somas de Purkinje (P) está perfectamente definida y, más profundamente, se localiza la capa granular interna (Gi). En el centro de la laminilla hay un estrecho eje de sustancia blanca (B).
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Cerebelo inmaduro. HE (4). 20x. Corteza cerebelosa en un cerebelo inmaduro. Lo más característico de la corteza inmadura es la presencia de una capa granular externa (asterisco). Esta capa está formada por granos inmaduros, donde se dividen por mitosis (punta de flecha), para posteriormente migrar atravesando la capa molecular (M) y la hilera de los somas de Purkinje, para alcanzar su posición definitiva en la capa granular interna (Gi). Una muestra de esta migración es la presencia de núcleos fusiformes (flechas) en la capa molecular. Cuando termina la maduración de la corteza, desaparece la capa granular externa después de que todos los granos hayan migrado hacia la granular interna, pasando ésta a denominarse simplemente capa granular.
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Cerebro. HE (1). 2x. Imagen panorámica de dos circunvoluciones cerebrales (C), separadas por un surco relativamente profundo, ocupado por meninge (M). La corteza cerebral (flecha de doble punta) se sitúa en la parte periférica del cerebro, y se continúa de una circunvolución a la siguiente. En el centro de cada circunvolución, en una posición más profunda, se encuentra la sustancia blanca (B). Cubriendo la superficie de la corteza cerebral se sitúan las leptomeninges: aracnoides (A) y piamadre (adherida a la superficie cerebral); entre ambas se aprecia el espacio subaracnoideo (asterisco).
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Cerebro. HE (2). 4x. Aunque no siempre se distinguen con claridad, la corteza cerebral está organizada en seis capas, según la disposición de los somas neuronales. En la imagen se identifica la capa molecular o capa I (I) y, más profundamente, se aprecia un predominio de somas de neuronas piramidales con una organización predominantemente columnar. Esto indica que esta corteza corresponde a una región motora. Se encuentran vasos sanguíneos (V) rodeados de un espacio claro (puntas de flecha), el espacio de Virchow-Robin, que está un poco ampliado como consecuencia de la técnica histológica. La superficie de la corteza está cubierta por la meninge: aracnoides (A), espacio subaracnoideo (asterisco) y piamadre (flecha). (v: vaso sanguíneo en el espacio subaracnoideo. B: sustancia blanca).
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Cerebro. HE (3). 10x. Porción más superficial de la corteza cerebral donde se identifica la capa molecular, plexiforme o capa I (flecha de doble punta), que destaca por la escasa densidad de núcleos. Se observa la penetración de una arteriola (flecha roja) hacia la corteza cerebral desde el espacio subaracnoideo y la salida de una pequeña vena (flecha azul). Más profundamente se encuentran las neuronas piramidales (P) con una cierta organización columnar. (V: vasos en el espacio subaracnoideo).
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Cerebro. HE (4). 20x. Detalle de la figura anterior donde se observa la penetración de una pequeña arteriola (A) que parte desde la meninge, situándose en el espesor de la capa I, molecular o plexiforme (flecha de doble punta). Alrededor de este vaso, hay un pequeño espacio correspondiente al espacio de Virchow-Robin (punta de flecha). Los escasos somas que hay en esta capa pertenecen a neuronas horizontales de Cajal-Retzius o a células de glía. Más profundamente se sitúan los somas de las neuronas piramidales. (Flecha: piamadre. V: vaso en el espacio subaracnoideo).
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Cerebro. HE (5). 20x. Región de la corteza cerebral situada inmediatamente por debajo de la capa molecular, plexiforme o capa I (I). Se sabe que es una corteza motora, por ser las piramidales el tipo neuronal predominante. Esta región equivaldría a las capas II-III (capa de la pirámides pequeñas, y de las pirámides medianas y grandes). Entre los somas de las pirámides se encuentran pequeños capilares sanguíneos (flecha).
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Cerebro. HE (6). 40x. De los múltiples tipos neuronales que conforman la corteza cerebral, las únicas neuronas que pueden identificarse claramente son las neuronas piramidales (P). Tienen un soma triangular donde se aloja un típico núcleo neuronal (flecha) grande, redondeado, de cromatina laxa y nucleolo desarrollado. En su citoplasma, con la HE, se llegan a identificar grumos de Nissl (punta de flecha roja) relativamente gruesos. Algunas neuronas tienen una célula de glía próxima al soma, llegando a provocar una pequeña impronta: son las llamadas células satélites (punta de flecha azul) (por lo general son oligodendrocitos, si bien la señalada en la imagen parece ser una célula microglial). Entre los somas neuronales se observan capilares sanguíneos (C), algunos de los cuales tienen un espacio claro a su alrededor, artefacto que aparece con frecuencia en el tejido nervioso.
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Cerebro. HE (7). 40x. Somas (flechas) de neuronas piramidales en una corteza cerebral motora, con su forma típicamente triangular. Se llega a apreciar, gracias a la calidad de fijación, cómo surge del soma una dendrita (d) que se identifica como una estrecha banda clara que sigue un trayecto rectilíneo, para dirigirse a la capa molecular. El soma contiene un núcleo grande, de cromatina laxa y un nucleolo desarrollado. Alrededor del núcleo se observa un citoplasma basófilo por la presencia de grumos de Nissl. Entre los somas neuronales se distinguen capilares sanguíneos (C), que muestran un pequeño halo (puntas de flecha) a su alrededor, artefacto frecuente en el tejido nervioso. (Punta de flecha roja: núcleo de astrocito protoplasmático).
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Cerebro. HE (8). 10x. Zona profunda de la corteza donde se identifican neuronas de la capa VI o de las neuronas polimorfas (VI) en estrecha relación con la sustancia blanca (B). La sustancia blanca tiene un aspecto distinto al de la corteza, adquiriendo una apariencia fibrilar, sin somas neuronales, donde se observan numerosos y pequeños núcleos dispuestos en hileras que corresponden a células de glía: fundamentalmente oligodendrocitos, pero también astrocitos fibrosos y alguna célula microglial.
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Cerebro. HE (9). 20x. Detalle de la transición entre la corteza cerebral (C) y la sustancia blanca (B). En las zonas profundas de la corteza se identifican somas neuronales de la capa de las neuronas polimorfas o capa VI. En la sustancia blanca desaparecen los somas neuronales y se observan núcleos pequeños correspondientes a astrocitos, oligodendrocitos y alguna célula microglial. (Flechas: capilares sanguíneos).
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Cerebro. HE (10). 20x. Situada inmediatamente por debajo de la corteza (C), se sitúa la sustancia blanca. Carece de somas neuronales, posee un aspecto finamente fibrilar, y en ella es característica la presencia de pequeñas cadenas (asteriscos) de núcleos, perfectamente alineados. Aunque esta disposición es típica de la oligodendroglía (de núcleo redondo y denso; punta de flecha azul), también pueden intervenir los astrocitos fibrosos (de núcleo más pálido; punta de flecha roja).
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Cerebro.Violeta de cresilo (1). Panorámica. Imagen panorámica de un corte parasagital de un encéfalo de conejo. El estudio de esta preparación se centrará en la identificación de las distintas regiones de la corteza cerebral (flecha de doble punta): el isocortex (corteza motora -m-, corteza de asociación -a- y corteza sensitiva -s-), y también un ejemplo de allocortex como es el hipocampo (H). Se distinguen además los tubérculos cuadrigéminos (T) pertenecientes al mesencéfalo, la glándula pineal (P) y el cerebelo (Cb).
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Cerebro.Violeta de cresilo (2). 2x. Imagen panorámica del cerebro donde se puede distinguir cómo cambia la organización de las capas de la corteza según las diferentes regiones corticales. La técnica del violeta de cresilo permite ver mejor la organización, algo difusa, de las capas de la corteza cerebral si se compara con otras técnicas de rutina como la HE. En la isocorteza, la que predomina, se identifica de izquierda a derecha: una corteza motora (M), que se continúa con una corteza asociativa (A) y en el lóbulo occipital cambia a una corteza sensitiva (S). También es de destacar el hipocampo (H), ejemplo de allocortex (menos abundante y más antiguo desde un punto de vista evolutivo que el isocórtex). (V: luz del ventrículo lateral).
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Cerebro.Violeta de cresilo (3). 4x. Corteza asociativa donde se puede apreciar la organización de los somas neuronales en seis capas: capa I, molecular o plexiforme, con escasa cantidad de núcleos; capa II o granular externa, formada por pequeñas pirámides; capa III o de las pirámides medianas y grandes; capa IV o granular interna; capa V o de las pirámides gigantes; y capa VI o de las neuronas polimorfas. (B: sustancia blanca).
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Cerebro.Violeta de cresilo (4). 10x. Corteza motora donde se ven las capas más superficiales: I, II y III. Como es característico de este tipo de corteza, predominan las neuronas piramidales (puntas de flecha) en las capas II y III, mientras que en la capa I hay una escasa densidad nuclear. (Flecha: meninges).
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Cerebro.Violeta de cresilo (5). 20x. Detalle de la corteza motora, donde predominan las neuronas piramidales (P), situadas a diferentes alturas. Destaca su núcleo redondeado y grande, de cromatina laxa, con un nucleolo desarrollado. El violeta de cresilo tiñe los grumos de Nissl, no muy bien definidos, que rellenan el citoplasma. En algunas neuronas se insinúa el origen del tronco dendrítico apical (puntas de flecha).
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Cerebro.Violeta de cresilo (6). 40x. Neuronas piramidales grandes (P) de una corteza cerebral motora. Tienen un soma triangular con un gran núcleo (N), de cromatina laxa y nucleolo muy evidente. En el citoplasma se demuestra con esta técnica la presencia de grumos de Nissl gruesos (puntas de flecha), extendiéndose algunos de ellos por el tronco dendrítico apical (asterisco). Entre las pirámides se tiñen otros núcleos más pequeños (flechas), con una cromatina de aspecto diverso, que corresponden a distintos tipos de células de glía. (V: vaso sanguíneo).
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Cerebro.Violeta de cresilo (7). 4x. En la corteza cerebral sensitiva predominan las capas granulares II y IV, estando poco desarrolladas las capas piramidales (III y V). (I: capa I o molecular. VI: capa VI o de las neuronas polimorfas. B: sustancia blanca).
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Cerebro.Violeta de cresilo (8). 10x. Mitad más superficial de una corteza sensitiva. Se aprecia una gruesa capa molecular (capa I) y, más profundamente, se encuentra una capa II donde hay una gran densidad de pequeñas neuronas. La capa III apenas está desarrollada, observándose alguna pirámide mediana (flechas) aislada entre neuronas de menor tamaño. La capa IV está formada por numerosas neuronas de pequeño tamaño, y en la capa V hay un escaso número de neuronas grandes (puntas de flecha). (V: vasos en el espacio meníngeo subaracnoideo).
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Cerebro.Violeta de cresilo (9). 40x. Detalle de las capas II y III de una corteza sensitiva. Predominan los pequeños somas de neuronas (puntas de flecha) que forman la capa II, mientras que las pirámides (flechas) de la capa III son muy escasas y se entremezclan con las neuronas de la capa II. En la parte superior de la imagen se identifica la porción más profunda de la capa I, donde se observan muy pocos somas celulares.
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Cerebro.Violeta de cresilo (10). 2x. Panorámica de la región del hipocampo, como ejemplo de allocorteza (más escasa y evolutivamente más antigua). En el asta de Ammón (con aspecto de letra “C” grande abierta a la derecha) se distinguen las regiones CA1, CA2 y CA3. La región CA1 del asta de Ammón se estrecha de manera gradual formando el subiculum (asterisco) y progresivamente se continúa con la corteza cerebral (flecha). El extremo de la región CA3 del asta de Ammón, se acopla con otra estructura en forma de letra “C”, abierta a la izquierda y con una región puntiaguda, el gyrus dentado (GD). (V: ventrículo lateral).
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Cerebro. Klüver-Barrera (1). 2x. Esta técnica emplea dos colorantes: el azul luxol que tiñe la mielina y el violeta de cresilo que tiñe los núcleos celulares y los grumos de Nissl. En esta imagen panorámica de una circunvolución cerebral, se aprecia la tinción de los somas neuronales de la corteza cerebral (C), pero sobre todo destaca la tinción azul brillante de las fibras mielínicas agrupadas en la sustancia blanca (B). (M: meninges).
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Cerebro. Klüver-Barrera (2). 4x. Esta técnica combina dos colorantes: uno es el violeta de cresilo, que pone de manifiesto los somas neuronales (puntas de flecha) en la corteza cerebral, apreciándose una cierta disposición columnar; el otro es el azul luxol, que tiñe de color azul brillante las fibras mielínicas, haciendo destacar llamativamente a la sustancia blanca (B). En la imagen se evidencia que el límite (línea de puntos) entre la corteza y la sustancia blanca no es nítido, existiendo numerosas fibras mielínicas (flechas) que penetran desde la sustancia blanca hacia la corteza, o bien se dirigen desde la corteza a la sustancia blanca. En ambos casos estas fibras se orientan verticalmente. (V: vasos sanguíneos situados en el espacio meníngeo subaracnoideo).
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Cerebro. Klüver-Barrera (3). 4x. Esta técnica permite demostrar la disposición de abundantes fibras mielínicas en el espesor de la corteza cerebral. La mayoría de las fibras se orientan verticalmente (flechas), concentrándose en las regiones más profundas de la corteza, en la vecindad de la sustancia blanca. En menor proporción hay fibras que se disponen horizontalmente (puntas de flecha). (I: capa I. M: meninge).
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Cerebro. Klüver-Barrera (4). 10x. En las zonas profundas de la corteza cerebral se observan, con esta técnica, abundantes fibras mielínicas, dispuestas verticalmente (flechas). Esto es debido a que se concentran, en esta zona, las fibras que desde la sustancia blanca (B) entran en la corteza (aferencias corticales que proceden principalmente de otros territorios de la corteza y del tálamo) y los axones de las diferentes pirámides (puntas de flecha) que salen de la corteza a la sustancia blanca. Pueden encontrarse, en menor cantidad, fibras mielínicas que se disponen horizontal u oblicuamente (asteriscos).
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Cerebro. Klüver-Barrera (5). 20x. Detalle de la corteza cerebral donde se identifican los diferentes somas neuronales. Los de mayor tamaño y forma triangular corresponden a pirámides (P). En su soma se observa un gran núcleo de cromatina laxa y nucleolo desarrollado, y un citoplasma con abundantes grumos de Nissl que lo tiñen de violeta. Se llega a ver el origen de alguna dendrita (puntas de flecha). Entre los somas destaca la presencia de fibras mielinicas teñidas de azul, la mayoría de ellas dispuestas verticalmente (flechas azules), aunque también se aprecian otras fibras menos numerosas que cursan horizontalmente (flechas rojas).
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Cerebro. Cromato de plata (1). 4x. La técnica del cromato de plata o de Golgi, es una técnica argéntica muy caprichosa, en el sentido de que se impregnan un número indeterminado y muy variable de células en el tejido nervioso, pero la célula impregnada lo hace en su totalidad, hasta las prolongaciones más finas. En la corteza cerebral (flecha de doble punta) que se muestra en la imagen, predomina la impregnación de las neuronas piramidales o pirámides (flechas), la neurona más abundante y característica de la corteza cerebral. En la sustancia blanca (B) apenas se han impregnado algunos astrocitos fibrosos (punta de flecha).
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Cerebro. Cromato de plata (2). 10x. Los somas de las neuronas piramidales (flechas) de la corteza tienen una forma triangular y se disponen a diferentes alturas. Independientemente de la posición de las pirámides, del vértice del soma surge una dendrita, el tronco dendrítico apical (puntas de flecha rojas), que sigue un trayecto rectilíneo para alcanzar la capa I (flechas de doble punta). De la base del soma de las pirámides emergen un grupo de dendritas correspondientes a las dendritas basales o basilares (puntas de flecha azules). Entre los somas neuronales se distingue una maraña, más o menos laxa, de finas prolongaciones (asterisco), que corresponden a prolongaciones de distintas neuronas de la corteza cerebral.
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Cerebro. Cromato de plata (3). 20x. Grupo de cuatro neuronas piramidales situadas en una misma capa (capa V), que se han impregnado con la plata. Tienen un soma triangular, de cuyo vértice parte el tronco dendrítico apical (flechas rojas) que sistemáticamente se dirige hacia la capa I, siguiendo un trayecto rectilíneo. De la base del soma surgen numerosas dendritas basilares (flechas azules) que irradian en todas direcciones. También se llega a apreciar el origen del axón (puntas de flecha) en tres de las pirámides impregnadas. Entre los somas de piramidales se observan numerosas prolongaciones (asterisco) de otras neuronas.
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Cerebro. Cromato de plata (4). 40x. Detalle a gran aumento del soma de una neurona piramidal grande de la corteza cerebral. Tiene una forma triangular, y de los vértices surgen dos grupos de dendritas: del vértice superior parte un grueso tronco dendrítico apical (flecha), que sigue un trayecto rectilíneo ascendente y alcanza la capa I de la corteza; de la base del soma se origina un conjunto de dendritas más finas, las dendritas basales o basilares (puntas de flecha), que se proyectan en todas direcciones a corta distancia. Alrededor de esta pirámide se observan numerosas prolongaciones de otras neuronas.
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Cerebro. Cromato de plata (5). 10x. Pirámides (P) de la corteza cerebral, donde se aprecia el comportamiento del tronco dendrítico apical (flechas) en dos pirámides. Este tronco surge del vértice del soma, sigue un curso rectilíneo ascendente hasta alcanzar la capa I, donde se ramifica y forma un amplio plexo dendrítico (asterisco). También se observan las dendritas basilares o basales (puntas de flecha) que parten de la base del soma. Son dendritas más numerosas, pero más cortas.
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Cerebro. Cromato de plata (6). 40x. Detalle del tronco dendrítico apical de las neuronas piramidales de la corteza cerebral. Llama la atención la presencia de numerosas espinas dendríticas (puntas de flecha), que surgen de la superficie de la dendrita como una fina excrecencia que termina en un pequeño engrosamiento. Cada espina dendrítica recibe al menos un contacto sináptico.
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